jueves, 23 de abril de 2020

Día 42: Jueves.   Y llegó el karaoke.....

Y con él el fin de un laaaaargo día.

Pero vayamos por el principio: mi tobillo. Cada vez está peor y ya tengo mi tobillera y el nuevo antiinflamatorio. Así que está mañana ha estado marcada por mi cojera. No puedo hacer gran cosa así que mientras el señor Marmota monta el "telecole" yo intento ir a hacer la compra. Pero a la media hora de estar de pie preparándome veo que no funciona. Mi pie necesita reposo. Así que llegó a la cocina, que hoy el telecole estaba allí y tomo el relevo del señor Marmota. Bueno, no lo tomo, solo lo intento. Saaaaaaaanta paciencia que tiene. Antes de que le diese tiempo a levantarse de la silla yo ya estaba pegando gritos 🤦‍♀️🤦‍♀️🤦‍♀️. No sé cómo lo hace, cómo se sienta y repite lo mísmo 47 veces. Una tras otra. Con una voz suave:

- no monstruita, al punto.
- no cariño, el otro punto.
- no mí vida, al puntito de antes
- no pequeñita mía, al mismo puntito
- no mi amor, al puntito otra vez

Y así sin cesar. Yo lo miraba con mi taza de café en la mano y empezaba a entrar un tic en el ojo. A los 10 minutos me temblaba todo el cuerpo en plan ataque epiléptico y antes de tirarme rodando en el suelo lo he arreglado:

- me cago en todo, el punto al otro punto. Que no es ingeniería!!!!

Por supuesto lo he hecho yo (el puto punto). Y he dejado con la boca abierta a los 3 monstruitos y al señor Marmota con cara de pocos amigos. En ese momento era el punto o yo. No puedo, no sé cómo se hace, no sé donde tengo guardada la paciencia o si realmente me queda alguna en algún rincón de mi cuerpo. Pero ni pastillita de los nervios ni café descafeinado, mi retortijón del estómago pieza a retorcerse y en 0.5 segundos paso de 0 a mil. Y ya la mandíbula se me tensa, el gritó desgarrador me sale y me cargó la mañana de paciencia del señor Marmota y de los monstruitos. A partir de ahí él se viste y se va. Y yo me quedo con el destrozo en casa. 🥶🥶🥶🥶

Me pueden. Yo reconozco que los niños me pueden. Y no sé en qué momento pero sé que me perdí. Y ya no sé si hay vuelta atrás o me he convertido en la histérica que soy hoy ya de por vida.

Lo que significa que el señor Marmota vaya a la compra implica intrínsecamente que mi móvil suene una media de docena y media de veces. Porque según él pido " cosas raras". Y veamos a continuación a qué extrañas criaturas me refiero:

Bicarbonato. La pregunta del señor Marmota es: cuánto necesitas???? Es que hay un paquete de 2 kilos. Y mi respuesta no puede evitar una sonrisa:
- tú has visto alguna vez que os eche de comer bicarbonato???
- no
- y has visto alguna vez un paquetón de bicarbonato en casa??
- no
- pues tal vez sea porque es un tarro pequeño.
- vale, ya voy para allá.

El "ya voy para allá" del señor Marmota puede significar desde "voy a meterme en la ducha, afeitarme, cortar el pelo, planchar l ropa, vestirme, picotear algo y ya llegó" a "acabo de entrar en el súper y mi primera parada ha sido en el bicarbonato". Lo que rara vez será (creo que no se me ha dado el caso nunca en 13 años) es "voy para allá ya". Así que me preparo para resistir otro largo rato con los monstruitos y voy preparando la comida. Al poco el teléfono vuelve a sonar:

- anís??
- en grano
- eso lo queremos para algo???
- quiero hacer pestiños con los niños

Y entonces surge una frase que lleva reproduciéndose en casa 16 días, desde que apunté "anís en grano" en la lista de la compra:

- no prefieres que te compre una bandejita de pestiños???

Ni contesto. Yo entiendo que el lleva 16 días evitando lo inevitable en mi cocina: que los 250gr de harina para 18 pestiñitos acaben convirtiéndose en los 4 kilos de harina y pestiños para mí mí ca, la de mi madre, la de mi suegra, la de mi hermana.... Me pasó con las torrijas, también con las rosquillas, me pasó con los churros de churros (recordad que el primer "churro" es el adjetivo y el segundo el sustantivo, y ahora que hemos conseguido acabar con eso me toca o pestiños o leche frita. Por qué??? No puedo hacer deporte para mantenerme (ya ni hablemos de perder peso) porque tengo mis tobillos más hinchados que un pez globo. Así que no quiero comer dulces hasta hartarme como me pasó con los churros:e deprimo por no poder hacer deporte para perder peso y me quito la depresión comiendo churros, es de locos. Pero me gusta hacer repostería su que me salga fea y me gusta implicar a los monstruitos en la cocina aunque me cueste el reventón de dos venas. Yo nunca he dicho que fuera normal.... Y el señor Marmota ya me conoce. Así que por fin, después de 16 días, tengo mi anís en grano. No se se mañana será el día pero los pestiños llegarán a Villa Marmota.

Evidentemente, tras el "voy para allá" de las 13.15, la hora de llegada han sido las 16.30. ya habíamos comido nosotros e intentaba dormir a mini monstruito. Así pues, hoy bicho palo se ha quedado sin su deporte, ha comido y se ha ido corriendo. Bueno, ha recogido la cocina, que me ha dado un subidón al verlo que me he venido arriba. Y he sacado el karaoke!!!!! Es de juguete, se lo trajeron creo que los primeros reyes magos a monstruita mayor. Tiene una música (como casi todos los juguetes infantiles) un poco de volverse locos, podría ser la banda sonora de Psicosis. Pero he pensado que se cansarían a los 10 minutos, como de todo. Y qué me he comido???? Pues eso, un mojón bien gordo.

Hemos pasado por todas las bandas sonoras de esas que te hacen desear cortarte las venas: desde los 14 discos de los cantajuegos, pasando por Pica Pica, Luli Pampin..... De vez en cuando monstruita mayor me deleitaba con una versión de alguna canción de reggaeton, que no es que sea lo que más me gusta pero un perreo es a veces mejor que un Chuchuwa eterno....




Tras el cansancio (el mío porque ellos hoy no tenían fin), ducha, tobillo como una bota y a cenar!!!!!

He preferido hoy lavarles yo los dientes para evitar otra sangría de pasta de dientes en el baño. Y luego la pelea que los vecinos esperan con ansias todos los días alrededor de las 23h.

A grito gallinaceo pelao:

- Monstruito mediano que te calles
- Es que no me deja manta
- al próximo que escuche lo meto en el agujero de la piscina
- deje las pataditas
- ay, me ha dolido!!!
- si sigues te doy otra
- ay que me dejes 
- como encienda la luz os arrancó aarrancó los pelos
- es que no para
- yo no soy
- que pareis ya!!!!!!

Son las típicas frases que alegran mis noches antes de sentarme a escribiros. Nos mudamos a una casa para tener una habitación para cada uno y resulta que acabamos 4 en la misma 🙄🙄🙄 algo no cuadra...

En fin, a ver si mañana me coge con me os sueño y os cuento el invento impecable que tenemos en casa y que ni sé estropea ni necesita mantenimiento, una joyita de las buenas.

Pero eso ya será otro día, hoy el señor que por la noche repara mis venas para que al día siguiente pueda volver a reventarlas me llama.

Chao chao!!!!!;

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